- 18 de dic de 2023
Rastreando Subastas #12: Las Subastas de Concursos de Acreedores
- Subastracker | Subastas 🕵🏻
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Los concursos de acreedores están en aumento, y la previsión es que sigan creciendo.
Antes de nada, ¿sabemos que es un concurso de acreedores?
Anteriormente conocido como Suspensión de pagos
Cuando una empresa atraviesa tensiones de liquidez que le impiden hacerse cargo de sus obligaciones financieras y deudas con los proveedores, tiene la opción legal de solicitar el concurso voluntario de acreedores.
De igual forma un proveedor al que no le pagan puede instar a su cliente moroso al concurso de acreedores.
Es decir, el concurso de acreedores es un recurso legal mediante el cual se pretende que la empresa regularice su situación financiera y pueda seguir funcionando.
Cuando se presenta el concurso se quitan facultades a los actuales administradores de la empresa, nombrándose un administrador concursal que, desde ese momento, es el responsable de administrar los bienes de la empresa.
La presentación del concurso suele conllevar una negociación de calendario de pagos, quitas de deuda, etc.
Pero nosotros vamos a ir a lo que nos interesa.
Por suerte o por desgracia, la práctica totalidad de los concursos de acreedores terminan en liquidación.
Es decir, se concluye que la empresa no es viable y se pacta su liquidación ordenada.
De forma resumida se puede decir que se realiza un inventario de bienes y de deudas, los procesos ejecutivos y de embargos particulares se paralizan y todos pasan a ser acreedores de la masa común (el patrimonio de la empresa).
Se establecen prioridades de pago (como por ejemplo las nóminas de los trabajadores, etc) y el resto de acreedores han de esperar a la liquidación de los activos.
Los únicos bienes que pueden quedar fuera del concurso son los NO afectos a la actividad de la empresa, o los no necesarios.
Ejemplo: Una sociedad metalúrgica que se ha comprado un chalet en Marbella con hipoteca, pues todo parece indicar que ese chalet no está vinculado a la actividad de la empresa ni parece ser necesario para su actividad, por lo que podría continuar la ejecución hipotecaria al margen del concurso.
Llegado este punto el administrador concursal tendrá un plan de liquidación en el cual expondrá de qué forma intentará comercializar los activos de la empresa.
Como norma general, insisto como norma general, los bienes se transmitirán libres de cargas ya que los créditos se habrán aglutinado contra la masa y las ejecuciones individuales han quedado anuladas con la presentación del concurso, pero como decimos, siempre hay que comprobar este punto.
Lo habitual de este plan es que incluya subasta pública, y ahí entramos nosotros 🕵🏻♂️
Las subastas de concursos de acreedores se publican en el BOE, pero hemos de tener en cuenta varios puntos:
1.- NO se rigen por las normas de la LEC, al menos no exactamente:
Cada subasta de concurso es particular por lo que es imprescindible leerse perfectamente el edicto y para resolver dudas intentar hablar con el administrador concursal.
Esa figura oscura y misteriosa…. se podrían escribir novelas sobre los administradores concursales, pero no nos ocupa, piensa solamente que ellos hacen y deshacen a su antojo, nuestra mano izquierda e indudable amabilidad natural serán nuestras mejores armas.
Los encontrarás muy colaborativos, menos colaborativos, y nada colaborativos, Paciencia.
2.- Los depósitos para participar en la Subasta:
Podrás encontrarte desde el habitual 5% hasta verdaderas barbaridades como el 50% del tipo de subasta (incluso para importes altos)
Recuerda, reino de taifa del administrador.
3.- Porcentajes de adjudicación:
De nuevo nos remitimos al edicto, lo que sí podemos afirmar es que para pujas menores NO existe el derecho del ejecutado de presentar a un mejor postor, por lo que ese punto favorece a los postores.
Nuestro trabajo también puede ser intentar convencer al administrador concursal de lo óptimo de nuestra puja, ya que será él quien tenga que dar el visto bueno y presentar la adjudicación a la aprobación del juzgado.
4.- La cancelación de cargas:
Ojo, porque en principio se cancelan TODAS las cargas, anteriores y posteriores, pero como ya hemos dicho este punto hemos de confirmarlo y aseguraros de que el bien está afecto a la actividad y por lo tanto se cancelen dichas cargas.
5.- La entrega de la posesión:
La ha de entregar el administrador concursal, en última instancia se puede recurrir al juzgado.
6.- La subasta ha quedado desierta, o determinados lotes sin pujas
En el propio plan de liquidación se determinará qué opciones plantea el administrador para vender los activos que no han tenido interés en la subasta. Como norma general el administrador concursal escuchará ofertas por los activos.
Conclusiones:
Las subastas de concursos de acreedores probablemente se incrementen mucho en los próximos años.
Se trata de subastas particulares que hemos de estudiar en profundidad una a una.
Existes riesgos, pero también grandes oportunidades ya que como norma general, no existen los porcentajes de adjudicación que determina la LEC
Una buena relación con el administrador concursal puede ser determinante para acceder a la información que nos interesa.
En Subastracker no dejaremos ni una sola subasta de concurso de acreedores sin analizar 🕵🏻♂️
Y empezaremos en breve, como suscriptor de esta newsletter serás de los primeros en enterarte.
Hasta pronto y felices fiestas !!!